Barricada
Unas 150 personas pudimos deleitarnos ayer, 5 de marzo, con una charla-concierto acústico gratuito de Barricada en el centro cultura Rompeolas de Coslada. El tema: La Guerra Civil Española; la música: La tierra está sorda. Englobado dentro de la Semana de la Mujer, organizado por la Concejalía de Juventud e Igualdad del muncipio madrileño.
Los grandes grupos de rock son grandes tanto en conciertos ante miles de personas como ante unas pocas decenas, en acústico y explicando el porqué de sus canciones. Lo de ayer fue un claro ejemplo y como dice la voz cantante del grupo navarro Enrique “El Drogas”: “somos estrellas del rock”.
Claro que sí. La banda formada por Enrique “El Drogas” (voz y bajo), Javier Hernández “Boni” (voz y guitarra), Alfredo Piedrafita “Alf”, Ibon Sagarna “Ibi” (coros y percusión), como dice mi colega Alberto C. Molina en El Sonido de California, dieron una lección magistral de cómo tocar en acústico: sin estridencias, sonido impecable y voces principales y coros acoplados a la perfección, en conjunto emocionante. En definitiva, estrellas del rock.
Mención aparte merece la Concejalía de Juventud e Igualdad de Coslada, encargada de organizar el evento. La propuesta era la siguiente: colocarnos en fila a las puertas del Centro Cultural Rompeolas para entrar en riguroso orden de llegada. “Es lo más cómodo y seguro” dicen los encargados de vigilar la puerta. Hasta aquí es lo más fácil, tanto para la organización como para los asistentes, pero ya se sabe que cuando la tarde huele a lluvia, lluvia habrá. Por lo que allí no había fila ni nada. Lógico y normal. Unas simples invitaciones habrían bastado, pero claro, esto es Coslada, y nada bueno se puede esperar de algo organizado en esta localidad situada al este de la Comunidad de Madrid.
La tensión que se vivió fuera mereció la pena, ya que Barricada, como ya hemos dicho antes en boca de su cabeza principal: “son unas estrellas del rock”. Durante más de dos horas El Drogas dio un repaso a la intrahistoria de La tierra está dormida. Villarreal, conmocionado tras la lectura de La voz dormida de Dulce Chacón y movido por su ignorancia sobre la guerra, comenzó a investigar, leyendo multitud de libros, viendo documentales y, sobre todo, entrevistándose con supervivientes del bando perdedor y familiares de las víctimas. El resultado fue un libro-CD con 18 canciones y un libro dónde se explica la historia real que hay detrás de cada una de ellas.
Y la historia de las canciones es esta:
Por la libertad
“Que difícil es contar los pasos que se dieron por la libertad” narra el estribillo de esta canción, quizás la más emotiva de el disco. La canción surge a través de la lectura de La voz dormida y está dedicada a todas las asociaciones que hacen posible que el recuerdo de La Guerra Civil siga presente en todos notrosos.
La estancia
La cárcel de mujeres de Ventas fue el lugar por autonomasia donde se encarcelaban a las presas políticas. Esta tanción cuenta las calamidades que pasaban las presas, así como la muerte por avitaminosis, la inanición y las humillaciones. La imaginación era la única via de escape para las presas, la imaginación de ese último adiós con sus familiares…
Hasta siempre, Tensi
Ortensia Tensi es la historia ficticia de una mujer hecha presa simplemente por sus ideas políticas republicanas, contrarias al bando rebelde. Pero si bien esta historia es ficticia, bien es sabido que la realidad supera la ficción.
Sotanas
Tanto el Golpe de Estado como la Guerra Civil fueron apoyados desde el bando eclesiástico, denominándolo como “cruzada”. Si bien los republicanos acabaron con la vida de religiosos, las masacre hechas por el bando rebelde fueron imnumerables.
Infierno de piedra
El Fuerte de San Cristóbal fue utilizado como penal por las tropas franquistas y simboliza el tortuoso camino de los reos hasta las prisiones, hacinados en trenes y camiones cual ganado.
A las siete de la tarde
A las siete de la tarde dio a luz a su hijo Rosa Clemón, en el campo de concentración de Alicante Campo de los Almendros. Aislada y sola tuvo que esconder a su hijo para que no le fuera arrebatado por los soldados del bando franquista…

